¿Cómo puede el propósito ayudar a las empresas?

Para el individuo, el propósito es engañosamente simple. El propósito es su comprensión de la importancia de su papel en el mundo. Es como los padres responden a sus hijos cuando se les pregunta acerca de su trabajo: ”curo a las personas enfermas" o "resuelvo los problemas de los clientes" son ejemplos sencillos. El propósito corporativo no es diferente. Pero en una organización compleja que emplea a miles de personas y está creciendo e innovando continuamente, es fácil perder de vista el propósito subyacente.

Pero es precisamente la necesidad de que las empresas aprovechen las energías de las personas, las estimulen e impliquen, crezcan e innoven, lo que hace que el propósito sea tan valioso. Y hay cinco aspectos que convierten el propósito en un poder potencialmente transformador en los negocios:

El Propósito infunde claridad estratégica: Es la brújula para las decisiones de corto plazo y la estrategia a largo plazo en todos los niveles de una organización, impulsando a los líderes a adoptar una visión global, transversal y no por silos.

El Propósito canaliza la innovación: El propósito impulsa a la gente a buscar soluciones e innovaciones que aportan valor diferencial en torno a aquello que es central para la organización y sus clientes.

El Propósito es una fuerza para y una respuesta a la transformación: Clarifica el objetivo a largo plazo para que la gente entienda la necesidad del cambio, en lugar de sentir que se les impone. Es también una respuesta a las exigencias sociales sobre las empresas para que se transformen para hacer frente a retos globales y para asumir un enfoque más amplio de crecimiento y valor.

El Propósito es una fuerza constructiva: Reconoce las diferencias y la diversidad, uniendo a la gente a través del deseo de contribuir a algo más grande, a trabajar para - no contra – algo.

Tres veces más probabilidades de retener el talento (1)

El propósito es una necesidad universal: El propósito apela a algo fundamental en la naturaleza humana. Cualesquiera que sean sus motivos, ya sea el deseo de pertenencia o el altruismo, la mayoría de la gente siente la necesidad de contribuir a su comunidad, de sentirse parte de la sociedad. Tradicionalmente, la cultura corporativa aspira a crear un sentido de equipo frente a un competidor común. El propósito adopta una postura diferente, reconociendo las diferencias y la diversidad, y uniendo a las personas a través de un deseo de contribuir a algo más grande que el mero resultado a corto plazo.

El propósito construye puentes: El propósito hace que sea más fácil para las empresas crear alianzas. Ya sea que el objetivo sea la colaboración intersectorial en la reducción de emisiones de carbono, o un movimiento de la industria para un comercio más justo, las empresas pueden explotar su potencial para la colaboración con competidores o compañías de otros sectores, buscando un terreno común en sus propósitos. Internamente, también, el propósito ayuda a los individuos y equipos a trabajar a través de los silos con el fin de perseguir un objetivo compartido.

de consumidores recomendarían compañías orientadas por un propósito, un 39% mas que en 2008 (2)

Las companías basadas en el propósito han generado 10 veces más valor para el accionista que la media del S&P500 entre 1996 y 2013 (3)

(1) The Energy Project, What Is Your Quality of Life at Work, 2013

(2) Edelman, The good purpose study, 2013

(3) Raj Sisodia, Firms of Endearment, 2014

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72%